“Generación Yihad. Inmigración, juventud y terrorismo en Europa”: entrevista a Miguel Ángel Cano

 Los factores que favorecen la radicalización yihadista no son sólo religiosos, sino también etno-culturales, socio-económicos, políticos y psicológicos. Todos ellos, potenciados en nuestros días por la gran capacidad de difusión que Internet ofrece a los mensajes más radicales. Lo sostiene, con buen criterio y amplios argumentos, Miguel Ángel Cano, Doctor en Derecho y profesor de Derecho Penal y Criminología de la Universidad de Granada, autor, además, del libro “Generación Yihad” y buen conocedor de la radicalización islamista de los jóvenes musulmanes en Europa.

Cano

 

  • Estamos oyendo hablar de combatientes europeos que van a luchar a Siria e Irak, ¿por qué?
  • Por una sencilla razón: porque hoy en día estos sujetos europeos radicalizados tienen dos posibles frentes de batalla a los que acudir y a los cuales se hace propaganda sobre todo a través de internet. La mayoría de ellos están en una situación de absoluto desarraigo, de falta de lazos con la cultura occidental, en la cual nacieron, en la cual se criaron y se desarrollaron, y sucumben a estos cantos de sirena procedentes del Estado Islámico. Estos sujetos que se trasladan, de origen europeo, aducen tres razones fundamentales: 1. Ellos han sido discriminados de forma endémica en Europa, en su infancia y en su juventud, no han encontrado lugar en la sociedad europea, han estudiado económicas y están trabajando descargando camiones de fruta, y tienen este problema cultural. 2. Ellos han visto a través de internet, a través de los medios de comunicación, a través de la información distorsionada que les transmite el Estado Islámico, de que en Oriente Medio, en Siria e Irak, se está matando impunemente a familias musulmanas, a mujeres, a niños, están quemando hospitales, y esto lo consideran una grave injusticia y un ataque al islam. Y 3. Estos sujetos ven que mientras en Europa ellos no son nadie, no son tenidos en cuenta, allí son alguien. Estas personas se trasladan a Siria, abren un blog, crean una web, y tienen 40.000 seguidores cuando han puesto una fotografía de un rehén al cual le han cortado la cabeza. Y ellos piensan que en Irak, que en Siria, se está llevando a cabo la batalla final entre el bien y el mal, entre el Califato y lo que ellos consideran Haram, y ellos son los protagonistas de esa historia.
  • ¿Son esos los factores principales que favorecen la radicalización?
  • Los factores que favorecen un proceso de radicalización son fundamentalmente cuatro, son: factores etno-culturales, personas que nacieron aquí pero que no se sienten de aquí, porque como he dicho, si miramos el perfil socio comportamental de los sujetos que han actuado en Europa en los últimos dos años, el perfil es homogéneo, estamos hablando de las mismas personas, los atentados de Bruselas fueron cometidos por jóvenes de segunda generación, los atentados de París en la Sala Bataclán, igual, los atentados de Charlie Hebdo, lo mismo, es decir, otra cosa que abriría una nueva línea de investigación es decir, no, es que ha llegado un grupo de Siria y ha cometido el atentado aquí, pero no. También hay factores socio-económicos, factores políticos, y factores religiosos. Evidentemente, luego hay factores individuales de carácter psicológico que no todas las personas que sufren esta situación de privación real o percibida sucumban al mensaje yihadista, porque tienen unas familias estructuradas, porque tienen unos niveles de autoestima y un locus de control interno bastante considerable que hace que se muestren resistentes a este potencial de radicalización. Esto ocurre no sólo en el terrorismo, ocurre con respecto a la delincuencia. Todas las personas que viven en barrios pobres no son delincuentes, porque hay un sector de la misma que tiene estos factores individuales que protegen de una eventual delincuencia.
  • ¿Es un problema la comprensión que tenemos en Europa de la multiculturalidad?
  • El ejemplo más paradigmático de lo que está ocurriendo con la multiculturalidad es el equipo nacional de fútbol en Francia, que muestra con todo su énfasis esta multiculturalidad que existe, porque Franceses de origen autóctono son minoritarios. Todo son chicos procedentes del Magreb y procedentes de países del África Subsahariana, antiguas colonias francesas. Pero ¿esta multiculturalidad se traslada a la empresa, a la universidad, a la televisión? No. En Francia, hay inmigrantes que se trasladaron ahí hace 40 años y que todavía no pueden votar, porque no tienen la nacionalidad. Hay personas que nacieron en Francia que tienen pasaporte Francés, que a pesar de haber estudiado una carrera y a pesar de haber intentado integrarse en la sociedad de acogida, han sido sistemáticamente rechazados, y eso está ocurriendo en Francia y en Reino Unido. En Reino Unido hace unos años una emisora de radio, para descubrir si había racismo en Reino Unido con respecto a la minoría musulmana, elaboró dos currículum vitae, exactamente iguales, que sólo variaba el nombre del solicitante de trabajo y el lugar de residencia. Uno era un británico autóctono, con nombre británico, y otro era un chico de origen musulmán, con nombre musulmán. Estos dos currículum exactamente iguales los enviaron a 100 empresas que buscaban trabajadores con ese perfil. ¿Cuántas empresas llamaron al de origen musulmán? Ninguna. Con identidad curricular exacta. Algo ahí está fallando.

 

  • Y junto a todo esto hoy en día tenemos la importancia de las redes sociales. ¿cómo se está difundiendo el odio y la violencia hoy en día a través de Internet?
  • Fundamentalmente, los medios a los que está acudiendo el movimiento yihadista global son las redes sociales, en especial Twitter, Facebook y YouTube. Facebook tiene una ventaja respecto a las webs tradicionales. Hace 15 años, las organizaciones terroristas tenían páginas web a las que uno podía acceder, pero tenían que esperar a que alguien acudiese a esa página y se introdujese en esa página. Es decir, tenían que esperar a que alguien tuviese acceso. Ahora no, ahora los movimientos yihadistas pueden, activamente, ir a la búsqueda de aquellas personas que con un determinado perfil están buscando una información. Con una alumna de la universidad de Granada que su padre es Sirio, que lleva muchos años estudiando aquí, intentamos hacer un experimento, y ella se abrió una cuenta en Facebook con un nombre anónimo y no hizo ningún comentario susceptible de constituir un delito pero mostró su simpatía con respecto al movimiento yihadista. Bueno, pues le han llegado cientos de solicitudes de amistad, propuestas de matrimonio, ofertas de traslados a Siria, a quién debe dirigirse, etcétera. Es decir, la importancia de las redes sociales es fundamental porque ahora ya no hace falta esperar a que alguien acuda a tu página web si no que tú puedes prácticamente, igual que todos podemos descubrir antiguos compañeros, ellos pueden ver el perfil de cada uno.

 

  • ¿Desde la criminología se puede explicar este fenómeno?
  • Se puede explicar. Existen una serie de teorías de rango medio que podrían tener cabida. A mí las que más me convencen son la teoría del conflicto cultural de Sellin, es decir, esta biculturalidad que se da, estos jóvenes, hombres y mujeres, que nacen en occidente, en su microcosmos familiar se vive una cultura islámica, que no islamista, porque no hay que confundir islam con islamismo, en su familia, sea en Bruselas o sea en Londres, viven dentro de una microsociedad islámica, donde se practica la religión, donde se guarda en Ramadán, pero ellos de puertas para afuera, en el instituto o en la universidad, viven en una sociedad laica, y llega un momento de sus vidas en el que se tienen que decidir. Si quiero prosperar en esta sociedad, británica, francesa o belga, yo tengo que asumir las normas y valores que rigen en esta sociedad, porque tengo pasaporte británico, francés o belga. Y mi religión, mi cultura, la tengo que dejar para mi casa. Deciden dar este paso, pero se encuentran con muchas puertas cerradas como consecuencia de su origen, de su étnia, de su religión, o de su nombre. Esto puede explicarlo la teoría del conflicto cultural de Sellín. Por otra parte, está la teoría de la asociación diferencial de Shuterland, es decir, el comportamiento delictivo es un comportamiento aprendido. Esto puede dar lugar a imitación por parte de otros sujetos. Cuántos yihadistas europeos que están en Siria han escrito mensajes y han publicado videos en la redes sociales y en YouTube, diciendo venid, haced lo que yo voy a hacer, porque esta es la única forma de acceder al paraíso, Es una lucha justa la que estamos llevando a cabo. Imitación, aprendizaje. Y dentro del movimiento salafista y el poder de atracción que el movimiento salafista está teniendo dentro de los jóvenes, sin duda la teoría de las subculturas de Albert Cohen yo la he estado analizando, de hecho envié un artículo la semana pasada a una revista, comparando el poder de atracción del movimiento salafista con el poder de atracción que las bandas juveniles tenían en los Estados Unidos la década de los 40.

 

  • ¿Cómo se puede luchar contra ese mensaje radical?
  • Ese es el problema, y es donde confluyen y chocan mi raigambre penal con mi raigambre criminológica. La fórmula que desde un punto de vista penal a todos se nos ocurre es, vamos a modificar las leyes, si las leyes penales no sirven vamos a modificarlas, vamos a ver las conductas terroristas, vamos a aumentar las penas, y esto es una pregunta que cualquier persona puede contestar. Es decir, si nosotros por ejemplo introdujésemos, que ya se ha hecho, la pena de prisión perpetua para el autor de un delito de terrorismo, esta pena ¿va a intimidar a esa persona para que no entre a una sala de fiestas y se cargue a 96 seres humanos? Evidentemente no. La pena en este caso no cumple la función de prevención especial negativa. Eliminando a determinados sujetos terroristas, reclutadores, reclutados, etcétera, sino eliminamos lo que hay debajo, si no eliminamos las condiciones, van a surgir más. Con lo cual, más allá de la infiltración, de la observación que es necesaria, más allá de las reformas penales que son necesarias siempre y cuando se respeten los principios fundamentales de un estado social y democrático de derecho, lo importante en este caso es que una idea sólo se puede combatir con otra idea y aquí las contra narrativas son fundamentales, se requieren políticas concretas por parte de los estados, llevadas a cabo por parte de los estados, pero también que la comunidad musulmana que vive en España y en Europa, se involucre en evitar que estos sujetos caigan en estas redes.
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